Píldoras

De Napster a Stability

Sean Parker, el de Napster, preside ahora una startup de IA musical respaldada por Sony, Warner y Universal. Esta vez pide permiso. Admite que lo de pedir perdón no le funcionó.



«Mejor pedir perdón que permiso.» Ese era, más o menos, el manual de Napster. Y su cofundador, Sean Parker, acaba de reconocer que no le salió bien.

Parker preside hoy Stability AI, la startup de las imágenes generadas por IA que estuvo a punto de hundirse por exceso de gasto y líos internos (con la salida de su fundador, Emad Mostaque, de por medio). Entró en 2024 en un rescate de 80 millones de dólares y ahora la está reconvirtiendo en “la herramienta de IA de referencia para profesionales de la música”. A ver si es verdad. A finales de agosto cerró otra ronda de 76 millones con Sony, Warner y Universal como inversoras, así que respaldo parece que tiene. Las tres, además, han licenciado sus catálogos para entrenar los modelos. Desde entonces han salido tres modelos de audio y un software de edición musical con IA, y viene en camino la función de tararear una melodía o hacer beatbox para guiar la generación.

Conviene recordar de dónde viene. Napster nació en 1999 y fue cerrado por orden judicial en 2001, tras la demanda de la industria discográfica. Dos décadas después, el mismo hombre vuelve a la música con una tecnología que otra vez se alimenta de música ajena. La diferencia es que ahora se sienta a la mesa de las discográficas antes de empezar, en vez de esperar a que lo demanden. La veteranía es un grado, que dicen.

No es casualidad. Suno y Udio hicieron la versión rápida: entrenaron primero y negociaron después. Las discográficas los demandaron en 2024 y, entre octubre y noviembre de 2025, Universal cerró un acuerdo con Udio y Warner con Suno. Sony sigue litigando, y la demanda de Universal contra Suno continúa abierta. Entrenar sin permiso se ha convertido en un modelo de negocio con cuenta atrás: tarde o temprano toca firmar.

Un matiz para no quedarse solo con la redención del arrepentido: Stability sostuvo en 2024 que entrenar IA con obras protegidas es fair use y que no hace falta permiso del titular, algo que le costó la dimisión de su responsable de audio, Ed Newton-Rex. El permiso de ahora llega, en parte, porque las discográficas ya han demostrado que tienen fuerza para exigirlo.

Napster iba de pedir perdón. Stability va de pedir permiso. Al final, la lección es la misma: en música, quien manda es quien tiene el catálogo.