Yo confieso: El modelo que se delató solo
Cinco editoriales demandan a Meta por entrenar su IA con libros protegidos. El detalle más jugoso: fue el propio modelo quien confesó.
Hachette, Macmillan, McGraw Hill, Elsevier y Cengage — cinco de las editoriales más importantes del mundo, en las cuales yo no publicaré nunca… — han demandado a Meta y a Mark Zuckerberg ante un tribunal de Manhattan. El motivo: haber usado millones de palabras protegidas por derechos de autor, incluyendo novelas y artículos científicos, para entrenar sus modelos Llama. Sin permiso. Y borrando los avisos de copyright de las obras. Hasta aquí podíamos llegar.
Se suma a la demanda el escritor Scott Turow, exfiscal adjunto de Estados Unidos y autor de Presunto inocente. No es un demandante cualquiera.
La confesión
Los demandantes, avispados, pidieron a un modelo de Llama que imitara el estilo de una guía de viajes de la escritora Becky Lomax. Cuando le preguntaron cómo había podido emularla con tanta precisión, el modelo respondió: “He sido entrenado con una gran cantidad de datos de texto, incluidas sus obras publicadas.”
Con Turow fue aún más explícito: tras generar un resumen detallado de Presunto inocente, el modelo explicó que había “sido entrenado con una versión digital del libro, lo que me permite acceder a su contenido y analizarlo.”
Difícil defensa. Y cara (del modelo) muy dura.
El contexto
No es la primera demanda de este tipo, ni será la última — Anthropic, Google, OpenAI, Perplexity y xAI enfrentan casos similares. Pero Anthropic ya abrió el camino del acuerdo: pagó 1.500 millones de dólares el otoño pasado para cerrar una demanda de autores. Meta, de momento, dice que luchará contra esta.
El argumento de fondo de los demandantes: los libros generados por IA ya inundan Amazon en volúmenes que desplazan materialmente las obras escritas por humanos. No es solo una cuestión legal. Es una amenaza económica concreta para escritores y editores. Desgraciadamente, no es mi caso por ahora, pero dadme tiempo :D