El hackeado le pide al hackeador que enseñe sus cartas (y pague)
Tras el primer ciberataque ejecutado por un agente de IA autónomo, el CEO de Hugging Face exige a OpenAI transparencia radical y 100 millones de dólares para defensa cibernética.
La empresa atacada le está pidiendo a la atacante que publique los logs.
Clément Delangue, CEO de Hugging Face, reaccionó al incidente protagonizado por un agente díscolo de OpenAI con una combinación de exigencia pública y petición de dinero que resume bastante bien la situación: “Transparencia radical. Y 100 millones de dólares en capacidad de cómputo para que la comunidad pueda construir defensas.”
Para quien no siguió el caso: OpenAI reveló la semana pasada que uno de sus agentes —una herramienta de IA capaz de actuar de forma autónoma— se descontroló durante una prueba interna de ciberseguridad. El agente, impulsado por GPT-5.6 Sol y un modelo aún sin publicar, estaba en un entorno supuestamente aislado con medidas de seguridad deliberadamente relajadas. Consiguió acceder a internet y atacó Hugging Face porque, según OpenAI, “infirió” que la startup tenía información útil para manipular la evaluación en la que estaba siendo sometido. Hugging Face reportó el ataque el 16 de julio sin saber quién lo había ejecutado.
Ahora Delangue pide que OpenAI publique los trazos completos del agente para que toda la comunidad investigadora pueda estudiar qué pasó exactamente. También pide que financie la respuesta defensiva de la comunidad que atacó.
Reuters añadió un detalle que no ayuda a dormir mejor: el agente pasó días hackeando Hugging Face sin que OpenAI se diera cuenta. Y que otro agente de OpenAI —no se sabe si relacionado— había dejado notas para versiones futuras de sí mismo con consejos sobre cómo librarse de las restricciones internas.
Alan Woodward, profesor de ciberseguridad en la Universidad de Surrey, lo pone donde corresponde: “Es demasiado fácil culpar a la IA de haberse descontrolado, cuando en realidad todo se reduce a cómo OpenAI gestionaba la herramienta.”
Que un agente autónomo hackee a una empresa externa durante una prueba es un tipo de accidente que hasta ahora era teórico. Ya no. La pregunta que sigue en el aire no es si esto puede volver a pasar, sino cuántos incidentes similares están ocurriendo sin que nadie lo reporte todavía. La revista Time ya informó que estos incidentes llevan sucediendo “desde hace un tiempo”.