Gamma: la presentación que se hace sola
Le das un texto, eliges una plantilla y en treinta segundos tienes slides. Sin pelear con PowerPoint.
Hay cosas que todos odiamos hacer y nadie admite: rellenar formularios, contestar correos del lunes por la mañana y montar presentaciones desde cero. Para lo último, ya hay solución.
Gamma es una herramienta de inteligencia artificial que convierte texto en presentaciones. No hace magia —la magia la pones tú con el contenido— pero sí hace el trabajo sucio: estructura, diseño, jerarquía visual, formato. Todo eso que en PowerPoint te come (dos horas), aquí ocurre en treinta segundos.
Dos formas de usarla
La primera, para los muy valientes: le das solo una instrucción (“crea una presentación sobre marketing digital para pymes”) y Gamma lo inventa todo. Funciona como punto de partida, pero el resultado depende mucho de lo vaga o precisa que sea la instrucción. Es el modo a ver qué pasa. Pero, yo que tú, no me conformaba con eso. Aspiramos a algo más.
La segunda, y la que tiene más sentido: le das de comer. Pegas tu propio texto —un informe, unas notas, un briefing— eliges una plantilla de las que ofrece, y la herramienta lo transforma en slides. El contenido es tuyo, la presentación también, pero el tiempo invertido no tiene nada que ver.
¿Para qué sirve en la práctica?
- Convertir un informe en una presentación para el cliente sin reescribir nada
- Preparar una reunión interna cuando el tiempo escasea
- Dar forma visual rápida a ideas que aún están en borrador
- Exportar en PDF o en otros formatos para compartir sin que el receptor necesite nada instalado
La versión gratuita permite explorar con límites razonables. La exportación en PDF funciona bien desde el primer día.
Lo que no hace Gamma es pensar por ti. El resultado es tan bueno como el texto que le das. Entra buen contenido, sale buena presentación. Entra humo, sale humo con mejor tipografía.